domingo, 6 de marzo de 2011
Vuelta a los 50
martes, 1 de marzo de 2011
domingo, 21 de noviembre de 2010
FALLO DEL I PREMIO DE POESÍA Y RELATO LA VENTA DE LAS PALABRAS
Un Jurado, compuesto por Dña. Josefa Perona Bonilla, Presidenta del mismo en su calidad de Directora del I.E.S La Hontanilla, entidad convocante; D. Santiago Vieco Martínez, representante de la Excma. Diputación Provincial de Cuenca, entidad colaboradora; y D. Francisco Corrales Fernández de la Puebla, escritor y profesor de Lengua y Literatura; D. Gerardo Martínez Toledano, profesor de Lengua y Literatura, y D. Juan Ramón Mansilla, escritor y profesor,
ha decidido conceder por unanimidad
El I Premio de Poesía La Venta de las Palabras a la obra El tiempo de Ireneo, valorando la intensidad de su propuesta poética así como su capacidad de tensionar el lenguaje, cuyo autor, tras abrirse la correspondiente plica, ha resultado ser D. Luis Manuel Pérez Boitel.
El I Premio de Relato La Venta de las Palabras a la obra Cinco Citas, valorando su coherencia y eficacia narrativas, cuyo autor, tras abrirse la correspondiente plica, ha resultado ser D. Jaume Palau Banús.
Tarancón (Cuenca), a 11 de noviembre de 2010
http://www.guiadeconcursos.com/concursosliterarios/?p=131
http://www.premiosliterarios.com/
http://latclasintque.blogcip.cu/2010/11/21/la-hontanilla-premia-a-boitel/
martes, 17 de agosto de 2010
CLASE DE HISTORIA
Sí, mein professeur, el formulario
fue una gran tomadura de pelo,
urdido para que los pájaros cayeran sobre los patios
y tras los pupitres los críos se arrodillaran en filas de a tres.
Pero el río es así y qué falta hace que adquiera otro sentido.
Los alumnos lo repetían cantando:
la tribu remontó el cauce,
un vado tras otro,
una vasta pradera
llena de trigo, hidromiel y manzanos,
allí fundaron la primera ciudad.
Leyendas de un viejo chamán. Fuegos de artificio.
Sí, mein professeur, mon leader,
ella dejó entonces de bailar,
se cancelaron las canciones
y se supo lo que era en verdad el desierto,
no ese friso de arena dorando el horizonte hacia el sur.
¿Qué más quiere? Los meridianos y los relojes
latían al unísono y se tasó la seda de acuerdo
con su patrón. ¿Por qué hace compartir esas quimeras?
¿Por qué debemos renegar de nuestros males?
¿Por qué si el corazón sigue su ritmo de un hombre a otro?
Sí, mein professeur, tendrán el paraíso
quienes bien aprendan las cosas.
Los réprobos ni el pan, ni el sílex, ni el fuego.
No se lamente.
Sólo sonría, por favor.
lunes, 5 de julio de 2010
viernes, 14 de mayo de 2010

Cuando Jorge Luis Borges quiso hablar del universo, lo comparó con una Biblioteca infinita, la Biblioteca de Babel. Borges, apasionado de la lectura, ciego al que había que leerle, dijo que basta con que un libro sea posible, para que exista. No se hallaba muy lejos de un Pessoa para el que lo vivido en un libro era más vívido que la propia realidad.
Pero no es de esto de lo que deseo hablar. No, solo quiero contar una historia breve, en parte de todos conocida. Un relato que es también una pequeña historia del mundo.
¿Se acuerdan de Eva, Adán y la manzana? Pues bien, esa fruta en realidad no era una fruta, sino la metáfora de algo mucho más precioso y suculento: el lenguaje, la palabra. La facultad de nombrar pues, como es bien sabido, Dios al tiempo que creaba iba dando nombre a lo creado y, de ese modo, dándole verdadera existencia. Y es que, lo supo desde el instante en que utilizó tal herramienta, la palabra era capaz de otorgar identidad a lo que todavía no era y nunca sería sin ser nombrado.
¿Han intentado alguna vez observar, pensar, comprender algo sin utilizar el lenguaje? No se desanimen, a ese dios le ocurrió lo mismo. De ahí que se reservara, como lo más preciado y lo más secreto, el fruto de la palabra: la sabiduría. De ahí que expulsara del paraíso, y con tal saña, a esa pareja de atrevidos.
Claro que la cosa no quedó ahí. En el mundo antiguo la palabra mantuvo su carácter mágico y sagrado. Verbo, es decir palabra, fue el título que los hebreos le dieron a su dios. Nombrar era no solo conocer sino posesionarse de la realidad. Por eso el nombre verdadero, tanto de ese dios como de cada persona, debía permanecer oculto. Quien lo conociera, se dijo, podría dominarlo. La palabra se hizo sinónimo de espíritu y quienes manejaban los resortes íntimos de ambos (¿de qué otra cosa si no se valieron los oráculos y los profetas?) se alzaron como guías de la comunidad.
Luego se desarrolló la escritura y, durante siglos, ésta disciplina fue apropiada por unos pocos, un saber reservado a unos pocos. Era poder y, como tal, por el poder debía ser monopolizada no sea que se desmandase y luego a ver quién era el guapo que la devolvía al redil.
Los tiempos pasaron, también la Historia, pero este asunto permaneció más o menos inmutable. Hasta que con Gutenberg llegó la imprenta y comenzó a democratizarse la lectura. Pero entonces –más o menos como sucediera con la manzana- los poderosos se sintieron amenazados, vieron el más que evidente peligro de que el saber se les descontrolara, que dejase de ser lo conveniente.
Pero para todo hay remedio. Qué mejor que poner vallas al campo, confeccionar listas de libros malsanos y, por tanto, prohibidos (como la del famoso Índice de la Inquisición), hacer grandes hogueras con tan peligrosas obras, pegar la tea encendida a palabras e ideas tales que hacían temblar los cimientos de la civilización.
Se descubrió América y la ley de gravitación universal; la penicilina y el motor de explosión, pero la situación no es que cambiara mucho para los libros. Para colmo, ya en el siglo XX (¿les dicen algo los nombres de Stalin, Hitler o Franco?), los diversos regímenes totalitarios prosiguieron, y ampliaron, tal ensañamiento contra los libros. Debían imponer su pensamiento único y, cuando tal se pretende, ¡es tan peligrosa la palabra en libertad!
Lean. Lean, dejen un lugar a su lado para un libro pues mucho de lo que somos a ellos se lo debemos. Yo, al menos, no sabría reconocer el mundo ni reconocerme sin los libros. Los libros que estuvieron conmigo desde la infancia. Sin duda, el mejor legado que le debo a mi padre.
Lean pues, como escribiera Herman Hesse:
Todos los libros del mundo
no te dan felicidad
pero te conducen en secreto
hacia ti mismo.
Allí encuentras todo lo que necesitas,
el sol, las estrellas y la luna
pues la luz que tú buscas
habita en ti mismo.
La sabiduría que buscaste
en las librerías
reluce en cada página…
Y ahora es tuya.
Lean, por favor. Sean libres. Muerdan esta manzana. Sean libres.
domingo, 25 de abril de 2010
¿Aún estamos con ésas, hermano? El mapa
de Europa siempre incompleto, idas y venidas, fronteras
y el mínimo común divisor, puntos de apoyo tan frágiles
como el hielo en el instante de derretirse.
Debía moverme con tacto de ciego,
buscar palabras lazarillos, sumar los pasos
que dura una calle, los ángulos de los valles
en V de cada cordillera.
Lo dejé, llevaba demasiado tiempo y no se trababa de un juego
aunque cada tarde jugara. Apostar a perder
era la manera de multiplicar por cero las ganancias.
La única certeza.
Relumbre de relámpagos en el cielo de invierno,
el momento de la revelación. Enero pasará muy rápido,
lo celebraremos la próxima vez, es fácil,
el mañana aún no está.
Celebrarlo igual que matizamos este verso
y los siguientes, vestirlos con ropa de faena
o de tiempo real. ¿No es cierto?
El sobre sin remite: este presente.
lunes, 1 de febrero de 2010
sábado, 23 de enero de 2010
martes, 19 de mayo de 2009
¿Poesía? Poder
jueves, 14 de mayo de 2009
domingo, 22 de febrero de 2009
Valter Hugo Mãe
Nosso Reino (Editorial Temas & Debates, 2004). Entre sus diversos libros de poesia cabe destacar: Bruno (Littera, 2007); Pornografia erudita (Edições Cosmorama, 2007); Livro de Maldições (Objecto Cardíaco, 2006); Útero (Quasi, 2003); A Cobrição das Filhas (Quasi, 2001) y Três minutos antes de a maré encher (Quasi, 2000).Su poesía está traducida y editada en antologías o libros independientes en países como Brasil, República Checa, Túnez, Israel, Alemania, Suiza, Francia, Eslovenia, Estonia. Estados Unidos y España.Se dedica de forma esporádica a las artes plásticas, habiendo realizado su primera exposición, titulada O Rosto de Gregor Samsa, a finales de 2006.cuando conversan son
paisajes dentro
de ancianos o visiones
de almas al borde del
infierno
se sientan sobre los niños
de piernas abiertas
para silenciarlos también, incendiarias,
los cuerpos brotando
como hongos
observando, el miasma
anuncia tu migración
los viejos regresan, más
intensos aún, y suben a las
altas piedras
como monstruos en llamas
De útero. Quasi Edições, 2003.
La imagen es un grabado de Escher
jueves, 19 de febrero de 2009
domingo, 18 de enero de 2009
Cuanto más avanzo por la modernidad más prefiero las antiguallas. Libros en ediciones antiguas. La música en vinilo e incluso en discos de pizarra. Fotografías en blanco y negro. Cosas del envejecer, intuyo, aunque también el gusto por ver y tocar lo que uno usa, saberlo aromado por el tiempo, más vivo que todo lo recién parido, lleno de voces. Tal vez hubiera sido la solución para el arpa de Bécquer: lejos del adagio por su permanecer polvoriento, un allegro molto vivace por todo ese polvo que no es sino una victoria callada contra los años.martes, 30 de diciembre de 2008
miércoles, 17 de diciembre de 2008
martes, 11 de noviembre de 2008
Las conversaciones en clase, más allá de la materia que se explica, a menudo deparan sorpresas. Al fin, toda persona, salvo que esté acabada, es siempre un alumno. Hoy, sin ir más lejos, se ha hecho una vez más evidente lo obvio: el absurdo al que nos abocamos si comprendemos el pasado desde el presente, de manera que cualquier avance de otrora visto desde el hoy deviene retroceso. La engañosa hoydad marca así su tesis: avanzamos retrocediendo. Lo cual, como la de la flecha y el arquero, es pura paradoja. Aunque la flecha, pese al imposible teórico, acaba por clavarse en el blanco. Será costumbre.
Por cierto, la puerta, y el cuadro, son de Edward Hopper.
domingo, 9 de noviembre de 2008



